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    2018-11-15

    Si bien un margen de acción para la empresa al enfrentarse Lomustine un mayor salario mínimo podría ser reducir su empleo, existen otros márgenes que puede utilizar. Cuando se entrevista a los gerentes de empresas de porqué no existe efecto en empleo, la mayoría responde a que habría cambios en otras áreas: mayores precios, compresión salarial, mejoras de eficiencia y menores ganancias (Hirsch, Kaufman y Zelenzka, 2014). En lo que resta de esta sección se resume lo planteado por John Schmitt (2013). Sin embargo, los economistas todavía no entendemos qué canales son más preponderantes que otros.
    La empresa traslada el incremento en gastos salariales al consumidor final Finalmente, el canal más obvio para cambiar ante un incremento en el salario mínimo es el precio del producto de la empresa. Es decir, la empresa traslada el incremento en gastos salariales al consumidor final. Los estudios más elaborados (Lemos, 2008; Basker y Khan, 2013) en este tema en Estados Unidos indican que un incremento de 10% en el salario mínimo ocasiona un aumento de entre 0.4 y 0.9% en los precios. Para el caso mexicano se puede argumentar que esto es una cuota inferior o superior, dependiendo del grado en que el salario mínimo afecta a otros salarios en la distribución (el llamado efecto faro, es decir si existe compresión salarial o no) y qué tantos trabajadores están por debajo del nuevo salario mínimo (que en México es un porcentaje menor que en Estados Unidos). Los incrementos relativamente modestos en el nivel de precios llevaron a concluir a un autor de esos estudios que “[L]os hacedores de política pueden aumentar el salario mínimo para incrementar el salario de los más pobres sin destruir muchos trabajos o aumentar mucho la inflación.” (Lemos, 2008, p. 208).
    El salario mínimo y la estructura de salarios en México En esta sección se analiza la estructura de salarios en México con el propósito de simular el impacto de un incremento hipotético en el salario mínimo sobre esa estructura. Para este fin utilizo los microdatos de la población ocupada en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (enoe) publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (inegi) cada trimestre desde 2005. Con esta encuesta se reportan la tasa de desempleo, tasa de empleo, ingreso laboral, entre otras variables y el Consejo Nacional para la Evaluación de Política Pública (Coneval) la utiliza para calcular el Índice de la Tendencia Laboral de la Pobreza (itlp).
    La estructura de salarios en México no ha cambiado sustancialmente desde 2005 En el cuadro 1 se muestra cómo se divide la población ocupada en términos de múltiplos del salario mínimo; 13.1% tiene un salario mínimo o menos lo cual representa a zygomycetes cerca de 6.5 millones de trabajadores. Los últimos dos renglones del cuadro muestran el porcentaje de trabajadores sin pago así como los trabajadores que no reportan ingresos ni siquiera en términos del salario mínimo. Este último porcentaje es casi 11%, lo que representa alrededor de 5.4 millones de trabajadores. Para un análisis correcto del impacto del salario mínimo es necesario saber en qué parte de la distribución de salarios se encuentran esos trabajadores, es decir, aquellos que deciden no reportar ingresos. Por tanto, se realiza una imputación con el procedimiento hotdeck para esos trabajadores. La estructura de salarios en México no ha cambiado sustancialmente desde 2005. La gráfica 1 muestra los porcentajes de trabajadores en cada grupo como mostrado en el cuadro 1 después de que se corrige por los ingresos no reportados. Después de la crisis de 2008 observamos que el porcentaje de trabajadores con bajos salarios aumenta. Antes de la crisis el porcentaje de trabajadores con ingresos al mes de 1-2 salarios mínimos era alrededor de 22% pero para inicios de 2014 eran alrededor de 26%. Al mismo tiempo, el porcentaje de trabajadores con los mayores ingresos laborales (más de 5 salarios mínimos al mes) ha disminuido también después de la crisis.